
Mérida, Yucatán. — La Asociación Psiquiátrica Mexicana (APM) celebró en noviembre de 2025 su XXIX Congreso Nacional, un encuentro que reunió a profesionales de la salud mental en torno a los principales desafíos y transformaciones que enfrenta actualmente la psiquiatría.
Bajo el lema “Integrando disciplinas: nuevos horizontes en psiquiatría”, el congreso se desarrolló entre el 13 y el 16 de noviembre en el Centro Internacional de Congresos de Yucatán, en Mérida. La organización planteó el encuentro como un espacio de actualización científica y, especialmente, de intercambio entre la psiquiatría y otras disciplinas relacionadas con la salud.
Una mirada interdisciplinaria de la salud mental
Uno de los principales ejes del congreso fue la necesidad de superar una visión aislada de la atención psiquiátrica. De acuerdo con la organización, el objetivo fue favorecer un proceso de enseñanza y aprendizaje en el que los especialistas pudieran incorporar conocimientos provenientes de otras áreas.
Esta orientación responde a una realidad cada vez más evidente en la práctica clínica: los trastornos mentales requieren aproximaciones que consideren no sólo los síntomas psiquiátricos, sino también factores biológicos, psicológicos, sociales y ambientales.
La APM destacó que el programa científico fue construido a partir de propuestas académicas de sus integrantes, especialistas invitados y líderes de opinión, incorporando espacios de discusión y colaboración entre distintas áreas de la medicina y las ciencias de la salud.
Nuevas perspectivas para el abordaje de los trastornos mentales
El programa del encuentro reflejó algunas de las áreas que actualmente están adquiriendo mayor relevancia dentro de la psiquiatría contemporánea.
Entre ellas destacaron la patología dual, la neuromodulación, la psiquiatría del estilo de vida, la psicoterapia y las nuevas aproximaciones terapéuticas.
También se incluyeron actividades dedicadas a áreas emergentes como la psiquiatría y psicoterapia asistida con psicodélicos, en las que se abordaron aspectos relacionados con investigación clínica, seguridad, evaluación y seguimiento psiquiátrico, integración de experiencias, bioética y aspectos legales.
La incorporación de estos contenidos refleja el creciente interés de la comunidad científica por evaluar nuevas herramientas terapéuticas bajo criterios de evidencia, seguridad y adecuada selección de pacientes.
Psiquiatría del estilo de vida
Otro de los ámbitos abordados fue la denominada psiquiatría del estilo de vida, que busca integrar intervenciones relacionadas con hábitos y factores modificables que pueden influir en la salud mental.
El programa contempló temas como sueño y ritmos circadianos, psiquiatría nutricional, actividad física, neuroplasticidad y estrategias para el manejo del estrés y la conexión social.
Este enfoque resulta particularmente relevante ante la creciente evidencia sobre la interacción entre salud mental, calidad del sueño, actividad física, alimentación, estrés y contexto social.
El desafío de la patología dual
La coexistencia de trastornos por consumo de sustancias y otros trastornos psiquiátricos también ocupó un espacio dentro de las actividades académicas.
El abordaje de la llamada patología dual plantea importantes desafíos clínicos debido a la interacción entre los síntomas de ambos problemas y a la necesidad de desarrollar estrategias terapéuticas integrales.
Durante las actividades dedicadas a este ámbito se analizaron aspectos relacionados con la evaluación clínica, los nuevos tratamientos y las estrategias de intervención, incluyendo el papel que podrían desempeñar nuevas aproximaciones terapéuticas y técnicas de neuromodulación.
Psicoterapia y nuevas herramientas terapéuticas
El congreso también incorporó contenidos relacionados con la psicoterapia aplicada a la práctica psiquiátrica. Entre ellos se incluyó un curso dedicado a la Terapia Dialéctico-Conductual (TDC), con contenidos sobre desregulación emocional, trastorno límite de la personalidad y herramientas de intervención.
La diversidad de contenidos mostró una tendencia hacia una psiquiatría que combina tratamientos farmacológicos, psicoterapéuticos y estrategias de intervención complementarias, adaptadas a las características y necesidades de cada paciente.
Un espacio para la actualización científica
El XXIX Congreso Nacional representó además el cierre del bienio 2024-2025 de la APM, bajo la presidencia del Dr. Alejandro Molina López.
La organización destacó el trabajo conjunto del Comité Científico y del Comité Organizador para desarrollar un programa orientado a la actualización profesional, el intercambio de conocimientos y la generación de nuevas oportunidades de colaboración.
La elección de Mérida como sede también tuvo un significado especial para la organización, ya que fue la primera ocasión en que el Congreso Nacional de la APM utilizó el Centro Internacional de Congresos de Yucatán.
Una psiquiatría en transformación
Más allá de las distintas conferencias y cursos, uno de los principales mensajes que dejó el encuentro fue la necesidad de entender la psiquiatría como una disciplina cada vez más conectada con otras áreas del conocimiento.
La investigación en neurociencias, la psicoterapia, la medicina del estilo de vida, las nuevas tecnologías terapéuticas y la investigación sobre sustancias psicodélicas son sólo algunos de los campos que están ampliando el horizonte de la especialidad.
En este contexto, encuentros científicos como el Congreso Nacional de la APM permiten que los profesionales puedan contrastar experiencias, revisar nuevas evidencias y debatir sobre la incorporación responsable de nuevas herramientas a la práctica clínica.
El XXIX Congreso Nacional de la Asociación Psiquiátrica Mexicana dejó así una mirada hacia una psiquiatría más interdisciplinaria, abierta a la innovación y centrada en una comprensión integral de la salud mental.
Fuente: Asociación Psiquiátrica Mexicana (APM).


